Campañas del plebiscito por la paz, no deben estar basadas en el odio, ni el terror Destacado

“Si gana el SÍ, el país será entregado al Castrochavismo” Sí gana el No las FARC se tomarán las ciudades, la guerra llegará a Bogotá”

 

Colombia vive un momento histórico, tiene en sus manos la posibilidad de dejar atrás el camino de la guerra que ha vivido por más de cincuenta años, y su pueblo va a ser convocado a definir el futuro de la paz en las urnas por medio del plebiscito, mecanismo de refrendación de los acuerdos que se firmen en algún lugar de Colombia, tras años de conversaciones en la Habana.

 

Pero la guerra o conflicto interno que se quiere terminar por medio de estos acuerdos, parece haber despertado en algunos líderes del país sus peores instintos y ante el temor de perder en las urnas, se han dedicado a generar campañas sucias y de intimidaciones, a lanzar todo tipo de mentiras para atemorizar a los colombianos e inducirlos desde las dos posiciones a tomar partido por el Sí o por el No.

 

No han entendido los oficialistas del Sí, ni los temerarios guerreristas del No, que el pueblo colombiano no es ignorante en política y hoy más que nunca irá a las urnas convencido que por fin su voto tiene valor real y lo hará respetar, ya que de acuerdo a las últimas encuestas el Sí sería el ganador, y con el llegará la posibilidad de encontrar y hacer realidad el sueño que por años ha perseguido. “el fin del conflicto armado” por lo menos por ahora con la guerrilla de las FARC.

 

Y aunque es respetable cada posición y en ambos sectores se encuentra gente de excelentes calidades humanas y profesionales que podría aportar al país su experiencia y ayudarlo a crecer en medio de la tranquilidad que pueda traer una nueva situación histórica, como es el vivir sin la guerra donde se disparan entre hermanos, donde miles de millones de pesos de los presupuestos se destinan a la compra de armas y no a la educación, ni a la protección social, no debe permitirse que los líderes y algunos adeptos radicales de estos, continúen anteponiendo sus intereses personales, a los intereses de la Nación.

 

Por eso es irónico y peligroso que mientras las personas que lideran el Sí y el No por el plebiscito se dedican a atemorizar a los votantes, con amenazas que no tienen ningún tipo de fundamento real, y andan vociferando dentro y fuera del país que si gana el Sí, “Colombia será entregada al Castrochavismo”, lo cual es un señalamiento fuera de toda lógica y un despropósito que únicamente se encuentra en la mente de un sector que pareciese querer seguir viviendo en la historia de la confrontación y las riquezas que ella deja. Pero no es menos peligroso que desde el alto gobierno nacional se lancen amenazas veladas o a veces muy directas, como hacerle creer a los colombianos que, si gana el No, “las FARC se tomaran las ciudades y la guerra llegará a Bogotá, y que el proceso de paz se acaba inmediatamente”. Estas son posiciones que no hacen bien a las campañas y ahora no pueden pretender que después de tantos años de mal manejo del país por las clases políticas tradicionales que hoy se disputan el Sí y el No, los colombianos se vean como los culpables de que el sueño de la paz se haga realidad o no.

 

Esta oportunidad histórica de llegar a la paz, ya se discute en todas partes, en las fabricas, en las universidades, colegios e incluso se ha convertido en tema familiar, por este motivo las campañas del plebiscito por la paz deben hacerse con altura, y todos los colombianos deben unirse para exigir que los políticos de siempre no enloden con lenguaje agresivo y de odio la campaña que llevará a las urnas a millones de personas sin importar cuál sea su posición ideológica, porque está confirmado que si el pueblo colombiano se une en torno a algo, es a las alegrías y tristezas que genera la selección de futbol de este país, y ahora se unirá en torno al sueño de que sus hijos, las nuevas generaciones puedan vivir en paz, aunque obviamente los desune no el fondo, sino la forma de cómo llegar a ella.

 

Pero afortunadamente mientras los políticos tradicionales aglutinados en los partidos de siempre, le juegan a este tipo de campañas sucias, se logra ver una luz en la oscuridad, o mejor varias luces que hacen de la oscuridad un camino transitable y de unidad. Es ahí donde podemos encontrar a las organizaciones sociales, culturales, liderando campañas con gran altura, pero también están los intelectuales, artistas, hombres y mujeres defensores de los Derechos Humanos, líderes sindicales, periodistas, al igual que cientos de miles de personas sin partido, trabajando día a día por lograr lo que ellos creen es lo mejor para el país “La paz”

 

Cuando definitivamente se firmen los acuerdos de paz y realmente empiece la carrera hacia el plebiscito, se espera que los amigos del gobierno y los detractores del proceso de paz, se den cuenta que ellos no pueden iniciar una guerra verbal, de rencores y de odio para acabar con la guerra de las balas, y es en ese momento que tienen que ponerse a la altura que la historia les exige y como tal, el pueblo espera que las campañas sean efectuadas en medio de la tolerancia y del respeto por la diferencia. 

Valora este artículo
(7 votos)
Agencia Reporteros Sin Fronteras

La Agencia de Reporteros Sin Fronteras, nace en el año 2004, ante la imperiosa necesidad no sólo en Colombia, sino en el continente Latinoamericano de tener medios de comunicación objetivos y equilibrados, que sin dependencia de grupos económicos o políticos, fueran capaces de contar la verdad, buscar la noticia y hacer su análisis sin ningún tipo de mascara, donde su único compromiso fuese con la historia, con la verdad y con la vida. 

Sitio Web: www.agenciareporterossinfronteras.com

Visitas en nuestro sitio

0.png1.png1.png3.png1.png9.png2.png
21-10-2017

Indicadores Económicos

Últimas Noticias

Calendario

« Octubre 2017 »
Lun Mar Mier Jue Vie Sáb Dom
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31